De natural soy inquieto y no puedo dejar la cabeza mucho tiempo quieta. Así que siempre estoy pergeñando ideas para montar negocios o simplemente para mejorar nuestra vida. Hace unos días a uno de mis hijos que por sus estudios encaja bien en un perfil de tecnología digital y salud me puse a explicarle un plan para ganar dinero y ayudar a la humanidad.
Alguna vez he estado tentado de abrir una sección en el blog para mostrar algunas de las chorradas que se me ocurren. Además desde mi prejubilación echo de menos escribirlas. Antes en el banco me dedicaba a enviar todas las semanas alguna idea al departamento de calidad y es de lo poco por lo que siento nostalgia.
El caso es que ayer estaba yo riéndome con la familia contándoles una de estas fantasiosas imaginaciones para ganar dinero durante la comida. Y hete aquí que hoy en Twitter veo un post donde observo que la finalidad de mi idea iba bien enfocada: luchar contra los mosquitos. Podemos ver como Google vuelve a una de las ideas clásicas: soltar mosquitos machos que no pueden reproducirse. De esta forma se aparean con las hembras, pero no nacen mosquitos. Hay variaciones sobre el tema, con otros donde los machos si que pueden engendrar, pero los hijos son los que nacen estériles. Algunas de estas modificaciones se hacen por medio de ingeniería genética. Google lo ha enfocado infectando a los machos con una enfermedad “natural” que los hace estériles, sin modificar su genoma.
El caso es que ayer comiendo estábamos comentando en casa el inicio del verano y la lucha con los mosquitos. En mi casa a uno de mis hijos y a mi los mosquitos nos atacan a todas horas y en todos los lugares. Todas las ventanas y puertas de la casa tienen mosquiteras. Por si acaso hay tres lámparas cazamosquitos repartidas y mi hijo (las picaduras le hacen más reacción, alguna vez hemos terminado en urgencias…) tiene un aparato que expanden repelentes. Sin embargo a mi mujer y a mi otor hijo los mosquitos apenas les molestan.
En la puerta de casa tenemos varias botellas de repelentes. Mi hijo y yo al salir de casa lo primero que hacemos es embadurnarnos de repelente. El en verano procura salir poco de la casa. Yo reconozco que no me rindo. Me gusta sentarme en la pérgola y voy cambiando el repelente (si usas siempre el mismo, al final te pican), a veces me meto dentro de una red que me regaló mi mujer (parezco un europeo en la películas sobre África de los años 50) quemo insecticidas a mi alrededor y por supuesto no me separo de mi crema para las picaduras.
Así que entenderéis que las formas de luchar contra los mosquitos (que no me digan nada las feministas… pero la lucha realmente es contra las mosquitas: las hembras son las que nos pican) sean un tema recurrente en las sobremesas de mi casa.
Ayer empecé a darle ideas a mis hijos: “Tenéis que diseñar un mosquito macho robot, que engañe a las hembras y cupule con ellas y no tengan descendencia.” Entonces mis hijos comentaban las enormes dificultades de la miniaturización y de hacer que algo de ese tamaño se moviese como un mosquito y fuese rentable de producir.
Entonces cambié la idea (lo de pivotar se me da muy bien). “Pues hay que diseñar un minidron con forma de abeja o de abejorro que pueda picar o atacar a los mosquitos”. Ahí ya empezamos a pensar que al aumentar el tamaño y no tener que hacer sexo con las mosquitas la cosa ya empezaba a ser factible.
Sin embargo el asunto de la financiación y el precio no estaba claro. “Pues no lo vendemos directamente como un dron cazamosquitos, sino como un gadget gamer. Con la gama baja controlada desde el móvil, la gama media desde el PC y la gama alta con gafas de realidad virtual. Se vende como un videojuego realista del todo, donde haces un bien a la humanidad y compites con tus amigos”. Eso ya parecía más sólido. “Y además añadimos una opción de jugar en cloud… si vives en una gran ciudad y no ves mosquitos, no pasa nada, te dejamos controlar el dron en un humedal”. Incluso podríamos montar una liga de EASports a ver quien es más hábil deshaciéndose de mosquitos.
Pero siempre hay que pensar en llegar a más clientes, la lluvia de ideas nos empapaba ya: “Y si solo te molestan los mosquitos te vendemos un escuadrón de drones controlados por la IA para que limpien tu casa de mosquitos y tu no te preocupes de nada”. Pero podíamos todavía exprimir más la idea: “Si quieres luchar contra los mosquitos en directo, pero en tu casa no hay mosquitos, te vendemos paquetes de mosquitos para que los sueltes en casa y puedas perseguirlos”.
Como podéis ver el plan de negocio ya está ahí. Yo creo que algún jefe de Google tiene los mismos problemas que yo con los mosquitos, así que les doy gratis mis ideas. Además luego podríamos hacer un test de IAs: quien mata más mosquitos: Gemini, ChatGPT o Claude.
El caso es que alguien me ayudase a poder salir al aire libre en verano sin pensar en los mosquitos…