El título de la entrada de hoy es una frase que se escucha mucho por los foros. A nosotros también nos la dicen demasiadas veces nuestros clientes, pero se pueden cambiar los términos por algunos otros programas: Edge, Office, Photoshop, Premiere… es uno de los motivos por los que desde hace mucho tiempo siempre insistimos en que los PCs que vendamos vayan dotadas de una RAM acorde al uso y de un procesador con una potencia mínima.
Pero en ocasiones hasta teniendo esas precauciones los clientes vuelven a buscar culpables lejos de su mesa. Hace unas semanas tuvimos un caso de estos. Nos llama un cliente y nos dice que no puede trabajar con el PC. Que las últimas actualizaciones de Windows 11 y de Chrome lo han vuelto lentísimo e inusable, que no puede trabajar con él. A mi socio le extraña ya que este cliente cuando le configuramos el PC nos dijo que abría muchos programas y muchas pestañas del navegador a la vez. Así que le montamos un PC con 32 gigas de RAM y un buen procesador.
Así que mi socio lo llama para revisar la configuración y ver si podemos resolver el problema. Como está fuera del pueblo mi socio le propone conectarse en remoto usando el Rust Desk (excelente programa de acceso remoto y del que tenemos hasta un servidor en la tienda). Mi socio le indica que lo descarga y le pase los datos de conexión. El cliente le dice que no puede abrir más pestañas en el navegador ni más ventanas, que no lo puede descargar. Al final mi socio opta por emplear la aplicación de Asistencia Remota de Windows 11. Le cuesta pero por fin puede conectarse. Empieza a mirar y se encuentra con 5 ventanas de Chrome abiertas con unas 70 pestañas en cada ventana (y menos mal que Chrome ahora cuando abres muchas pestañas empieza a no mostrarlas…). Pero además tenía unas 40 extensiones de Chrome instaladas, varias que hacían lo mismo y algunas que tenían problemas de seguridad o de actualizaciones y Chrome trataba de avisar el cliente de que resolviese el asunto. A esto se añadía el antivirus y cortafuegos (ambos gratuitos, si no pagas ya sabes quién es el producto).
Mi socio empezó por revisar con el administrador de tareas el consumo de RAM. Encontró varias pestañas de Chrome que por algún problema con las extensiones o propio, estaban consumiendo mucha más RAM de y/o procesador de lo normal (algo que pasa de vez en cuando, hay algún problema y una sola pestaña consume de 2 a 8 gigas de RAM…) luego se puso desinstalar las extensiones de Chrome caducadas y también las que hacían dos funciones iguales. Luego cerraron un par de ventanas de Chrome y el PC volvió a ser usable. Le indicó al cliente que vigilase las extensiones que instalaba, que consumían recursos. Y también que mirase si alguna web que vigilaba chocaba con sus extensiones y tenía problemas concretos que hacían que el consumo de RAM se disparase.
Así que muchas veces el problema real no es de la herramienta, sino del uso que hagamos de ella.