Estos últimos días le he dado un empujón a mi lista de libros pendientes. Voy a comentar Los pasajeros del tren de Hankyu de Hiro Arikawa, una autora japonesa.
Muchas veces a la hora de ir dejando libros en la lista de pendientes los equívocos y las malas interpretaciones mías suelen jugar un papel importante. Todo comenzó con la película de Brad Pitt: El tren bala. Fue una de esas películas (o series) que mi esposa empezó a ver en bucle. En unos meses creo que la puso en la TV una docena de veces. Un día descubrí el libro y le di una oportunidad y me gustó… así que cuando viendo libros japones cayo en mis manos Los pasajeros del tren de Hankyu me llamó la atención enseguida. Viendo la contraportada estaba claro que no iba a parecerse mucho al Tren bala o sí… porque era una historia sobre la vida de varios personajes que recorren un tren. Resumiendo que decidí darle una oportunidad y se quedó en mi lista.
Y hace unos días me puse a leerlo. El libro tiene una técnica narrativa que me ha gustado mucho. La autora ha cogido la ruta de una compañía de ferrocarril japonesa y el libro se estructura sobre las ocho estaciones que la forman en un viaje de ida y de vuelta. En algunos momentos me recordó a la novela de Petros Markaris Próxima estación Atenas donde el comisario Petros Márkaris recorre la línea del matro de la capital griega mientras resuelve un caso. Volviendo a Japón. como decía el libro recorre las ocho estaciones en ambos sentidos. Y obtiene un gran rédito con su forma de escribir. Va enlazando una serie de historias cortas de sus personajes planteándolas en el vieja de ida y mostrándonos como van transcurriendo en el vieja de vuelta. Y lo hace de una forma deliciosa donde cada historia encaja en la anterior y da paso a la siguiente. Algo que surge con gran naturalidad en la novela pero imagino que debió costarle a la autora.
Los personajes y las historias son cotidianas, diríamos que normales: jóvenes que se conocen, parejas que rompen, noviazgos que terminan, venganzas, abuelas y nietas… Transcurren dentro del tren o en las estaciones por donde pasa el tren. Y como digo va engarzando un capítulo y sus personajes con los que suben o bajan del tren en la siguiente estación. La novela es corta y el lenguaje es sencillo. Pero en mi caso la lectura ha sido lenta: por un lado hay muchos detalles escondidos en la aparente sencillez, por otro lado es interesante la descripción de la vida japonesa, sus costumbre y su forma de escribir que en ocasiones hace que me lleve cuidada para no confundir cosas.
Las historias del tren de hankyu tienen un final feliz en casi todos los casos. Así que es una libro que no deja de ser optimista, algo que parece no abundar en nuestros días. También muestra un punto de vista femenino sobre Japón que me ha gustado mucho.
Resumiendo, un libro muy recomendable para leer este verano con tranquilidad. Ideas si te gusta Japón y/o quieres conocer más sobre sus habitantes y sus trenes.