Hace unos días veo una alerta entrando en un correo de la tienda. Un proveedor de VPN y acceso remoto que subcontratamos con varios clientes nuestros nos indica que uno de los contratos ha vencido y no está renovado. Así que le pregunto a mi socio.
Me dice mi socio que no me preocupe, que el asunto está controlado. Pero que es divertido y puede dar para una entrada del blog y me cuenta. Este cliente tiene una pequeña empresa en un pueblo de la comarca. Son dos socios los que la gestionan, sin embargo mi socio trata casi siempre con el mismo socio que es el que gestiona más la parte operativa mientras que el otro socio controla la parte comercial. Hace unos días cuando estaba próxima a vencer la licencia de la VPN y el acceso remoto, mi socio los aviso. El cliente que lleva la parte operativa le dice que por supuesto que van a renovar el servicio, que sin problemas, que lo gestione y le pase la factura. Así que mi socio el día antes de vencer, gestiona la renovación. Al cabo de unas horas llega un aviso de la empresa: no se pueden conectar con los PCs de nuestro cliente para gestionar la renovación y grabar las claves nuevas con el servicio renovado. Aparece un error 404. Mi socio llama a la empresa. Allí su contacto le dice que no tienen problemas, que va a mirar… Al cabo de un rato lo llama: “No te preocupes, estamos migrando Internet, el teléfono fijo y todos los móviles de la empresa. Conmigo estás hablando, porque este teléfono es el mío personal. Resulta que hace unos días un cliente llama a mi socio para pedirle una cotización. Cuando empiezan a hablar le comente que no sabía que le gustaba la música moderna. Mi socio no entiende nada, así que el cliente le dice que mientras esperaba que le atendieran la llamada en lugar de oír los tonos, se escuchaba una melodía de un grupo moderno de moda. Eso a mi socio no le gusta nada. Así que llama al comercial de la compañía de telecomunicaciones. El comercial le dice que es un nuevo servicio, que no tiene ningún coste. Pero mi socio le dice que no quiere que suene ninguna música cuando lo llaman, que la quiten. El comercial le dice que es imposible. Mi socio le indica que se va a dar de baja. El comercial le dice que no se lo tome a la tremenda, que la música no hace daño a nadie… pero mi socio le dice que en sus comunicaciones manda él. Así que conforme colgó llamó a otras dos empresas de comunicaciones pidiendo presupuesto. Miro un rato, escogió una y ahora estamos migrándolo todo.”
Hace un par de días que ya estaba la migración terminada, mi socio pudo volver a activar el servicio.
Aquí tenemos un ejemplo de como cada vez somos menos dueños de nuestros productos. Las grandes empresas piensan que por no molestarnos no vamos a cambiar de compañía, pero está claro que todavía quedan algunas personas con las ideas claras y que saben quién es el cliente y quien el proveedor.