Vamos a ver si doy el cierre a este pequeño avión que me ha dado grandes problemas y me ha llevado por la calle de la amargura. Me puse a montarlo porque llevaba casi un año sin tocar ninguna maqueta. La vi tan pequeña, sin apenas accesorios, sencilla, vamos ideal para calentar motores y saltar luego a algo más complicado. Pero casi puedo terminarla. Me quedé enseñando como al unir las alas al fuselaje quedaba una separación. Y eso que hice infinidad de pruebas de pegado en seco, que le puse guías de plástico por dentro para ajustar bien… nada no hubo forma. Entonces dije: a masillar y a lijar. Lo bueno es que el avión tiene pocas líneas de panel y remaches en la zona con problemas de ajustes. Así que me puse a masillar y a lijar:
Como se ve en la foto, antes de seguir cubrí la cabina con cinta. Ahora procuro poner la carlinga al final. Me he dado cuento de que cuanto menos toque los cristales mejor quedan. Por ello no termine totalmente la cabina, ya que sino no podía cerrarla bien con la cinta. Aquí está la primera prueba. Pinte los encastres de las alas con pintura blanca y no se notaban las juntas. Así que me puse a colocar la cola de mariposa. Las tres piezas que parecen peines de munición que se ven en la foto son los radiadores de los motores que iban en la cola.
La cola se colocó bien y me dispuse a pintar. Lo primero fue imprimar con Ammo Mig primer. Hace unos meses compré un primer color madera y decidí probarlo. Es curioso es la misma serie que los otros primers, pero atasca mucho más el aerógrafo y deja la superficie como más rugosa. Pero bueno, lija fina y a pintar de color azul. Me puse con el azul brillante, usé como casi siempre pintura de Tamiya el X4 diluido con el diluyente de Tamiya que lleva retardante incluido. Empecé con capas finas:
Tras dejar secar y comprobar que todo iba bien, procedí a seguir dando más pasadas para que el azul fuese viéndose:
Como he dicho otras veces monto y pinto las maquetas al aire libre, bajo una pérgola y unas moreras. Así que con estas pinturas de brillo (o con los metalizados) siempre cojo algo de polvo o pelitos al aerografiar la pintura. Así que tengo limas de joyero muy finas con las que doy siempre pasadas tras cada capa de pintura y luego abrillanto. Proceso que se repite tras aplicar el barniz de brillo. Y allí estaba yo dando brillo tras aplicar el Tamiya X22, cuando vi una mota de polvo que se veía mucho. Probé a lijar con más fuerza para ver si podía eliminarla sin tener que repintar esa parte de la maqueta… y entonces me di cuenta de que una de las juntas masilladas se abría un poco. Traté de volver a masillar, repintar… pero no hubo forma. Al final decidí empezar de nuevo: alcohol, brocha y papel de cocina. Lo bueno es que al ser un avión pequeño la cosa fue rápida:
Un problema que no era provocado directamente por el avión es que las masillas que suelo usar en estos casos se me estaban secando. Para este tipo de huecos me gusta usar la Tamiya ya sea blanca o gris. También tengo una masilla de la Pajarita que cierra muy bien estas grietas (y se puede limpiar con agua mientras no endurezca). Pero la de la Pajarita estaba ya muerta. Fui a comprar más y no la encontré en stock. La gris de Tamiya también dura (tenía ya muchos años) y la blanca empezaba a no poder usarse (se había roto el tapón y llevaba todo el año medio destapada).
Así que cogí el ciano negro y con él cerré las grietas. Es más problemático para lijar, pero lo deja todo cerrado. Tras dejarlo secar y lijar mucho tiempo, la cosa quedó bien. Aplique el primer y no se veían las juntas, pero al lijar el primer volvió una grieta en uno de los lados. Al final con lo que quedaba de la masilla de Tamiya blanca pude volver a masillar y a lijar.
INCISO: no hay forma de encontrar masilla de Tamiya. Parece que a la UE no le gusta uno de los componentes que lleva… así que en tiendas españolas o europeas no está a la venta. Como los orientales lo saben, pues si la pides fuera no baja de 10 o 12 euros y luego paga los 3 euros extras… y además plazo de entrega largo. Ya os contaré que alternativa he usado estas semanas con otra maquetas. Pero lo de los tres euros para compras hechas en oriente a mi me fastidia mucho: yo compro cosas que en Europa no encuentro: materiales, pinturas (ahora uso unos metalizados chinos que son increíbles) o modelos raros de maquetas de fabricantes japoneses y chinos y ahora 3 euros por cada uno. Bueno vuelvo al Bugatti.
Tras cerrar otra vez con masilla volví a aplicar el primer y luego la pintura azul:
Después de aplicar el barniz de brillo, apliqué un panelador de color gris medio, que en las fotos se ve más claro que en la realidad. Saqué la cinta de la cabina y de los pozos del tren de aterrizaje y vi un par de defectos, un poco de cinta y un par de golpes de pintura azul para reparar.
Me puse con la hélice, que para lo pequeña que era el lio y sobre todo las instrucciones no muy claras y el plástico que no sabía por donde cortarlo:
Hablando de la hélice. En el fuselaje estaba desde el principio el eje de la hélice. Y justo cuando ya había montado el tren de aterrizaje y la cabina y solo faltaba poner la hélice… pues logré romperlo. Tuve que improvisar un eje nuevo.
La cabina la complete con muchas dificultades y cogí tal cabreo que no hice ni fotos. Creo que había un error en las instrucciones. Yo pegué todo lo que no sobresalía. Deje para el final colocar el panel de instrumentos que iba apoyado en una especie de salpicadero. Dicho salpicadero se apoyaba en la palanca de gases que iba en un lateral de la cabina… pues no había forma faltaban 3 milímetros. Revisé el montaje de la palanca de gases y tenía un agujero para colocarla. Y el salpicadero tenía también una marca en el fuselaje para colocarlo… pero no entraba. Al final lije los 3 mm del salpicadero para meterlo todo dentro.
Y aquí lo único bueno del Bugatti. Cuando iba a pintar la carlinga pensé usar una impresora de corte Cricut que me había regalado la familia en Navidades. En el manual de instrucciones había una foto de unas máscaras comerciales recomendadas. Le hice una copia, dejé solo el diseño. Luego fotografíe la carlinga desde todos los ángulos y la medí. Le pase las fotos y las medidas a la IA (en mi caso el que mejor lo hizo fue el Claude) y me devolvió un diseño para cortar.
La IA no fue perfecta, algunas partes de la máscara quedaron pequeñas o grandes por un pelo. La solución fue redimensionar la imagen con un 5% más de tamaño y un 5% menos y luego ir probando cual encajaba mejor. Pero acabe mucho más rápido que si hubiese cortado la cinta yo a mano. Y el resultado final fue impecable. Así que creo que estas no vas a ser las últimas máscaras de carlingas que haga con la Cricut.
Coloqué el tren de aterrizaje, la cabina y las hélices y fotos finales:
Al final no quedó tan mal como pensaba. Pero como digo para lo pequeña que es el trabajo que ha dado. Esto me ha animado. Casi nunca abandono una maqueta. En ocasiones las envío al congelador. Así que tras la sesión de masilla y lija me fui al congelador y saqué dos que tenía allí desde hace tres años. Una con la que no acertaba a pintar los emblemas con las máscaras Montex (pensé que podía reproducirlas con la Cricut) y otra donde mis errores habían provocado también malos ajustes…. ya os contaré como acabé. Pero una de las congeladas ya está en la vitrina y a la otra le falta nada para llegar a ella.
Resumiendo: una maqueta que es más peligrosa de lo que parece. Hay que leer varias veces las instrucciones antes de pegar nada y mucho cuidado en la unión del fuselaje con las alas.