De vez en cuando todavía me llega alguna recomendación de cosas a leer por parte de algunos lectores humanos (si queda alguien todavía vivo al otro lado de esta web) del blog. Así fue como llegué a Carl el mazmorrero de Matt Dinniman.
Estuve una temporada mirando el libro. Eso de que fuese Ciencia-Ficción fantásticas no acababa de agradarme. Pero hace unos días tenía una tarde libre, así que al final decidí darle una oportunidad el bueno de Carl el mazmorrero. Y entonces sucedió algo extraño. Empecé la lectura con alguna reticencia, pero conforme iba pasando las páginas el libro iba gustándome cada vez más.
El libro es difícil de clasificar. Lo que más se le acerca es justamente lo de Ciencia Ficción fantástica. Pero la parte de fantasía también puede tener más de ciencia ficción que de fantasía. Me explico: en el libro aparecen hechizos, encantamientos, personaje míticos de las obras de fantasía… pero aparecen dentro de un marco de Ciencia Ficción que las explica. Es decir, no hay aquí magos reales, sino personajes que emplean la ciencia de forma que parece magia… aquí lo suyo sería recordar a Arthur C. Clarke cuando dijo: “Cualquier tecnología suficientemente avanzada es indistinguible de la magia”. Así que de alguna manera calmo a la parte de mi a la que no le gustan las obras de fantasía puras…
Pero si tratamos de clasificarlo, tendríamos una clásica obra de invasión alienígena, con derrota de la humanidad a mano de unos nuevos amos. Pero aderezado con una Space Opera, solo que en lugar de discurrir la acción en el espacio con naves, tenemos a unos personajes dentro de unos laberintos que semejan los círculos del infierno del Dante. En muchos pasajes no parece un libro sino que es como un manga japones, pero sin dibujos. Y por supuesto relacionado con los juegos de rol y con los videojuegos… vamos que el autor empezó a mezclar cosas que para atraer a muchos tipos de lectores… y la cosa no salió como un pastiche deslavazado, sino como una obra que justamente es capaz de cautivar a lectores con intereses que parecen tan dispares.
Además no sé si lo he dicho, pero uno de los protagonistas de la novela es una gata. Y eso es otro punto a su favor, amantes de los gatos, aquí tenéis a uno con gran importancia en la historia.
El libro tiene una lectura fácil. Está muy bien escrito y también se nota mucho la mano de un traductor que ha pensado mucho como adaptar muchas frases y tipismos anglosajones al castellano.
El argumento en las primera cien páginas apenas te deja pensar: no cesan de ocurrirles cosas a los protagonistas que van saltando de una aventura a otra sin apenes terminar la primera. Ritmo trepidante para captura la atención del lector. Además vamos poco a poco conociendo el entorno en qué discurre su aventura, las reglas y algunos personajes. Luego frena un poco la acción para conforme se acerca el final el autor vuelve a acelerar.
La acción tiene partes angustiosas, pero balanceadas con un humor a veces macabro a veces tierno. Y luego el autor lo usa para reírse de nuestro estilo de vida: reality shows, redes sociales, millonarios, gobierno, medios de comunicación… todo eso y mucho más aparece en la obra para criticarlos, hacernos pensar muchas veces y reírnos de nosotros mismos.
Así que seguí el fin de semana y me terminé el libro casi de un tirón. Ahora tengo mono y estoy buscando el segundo libro de la serie…
Muy recomendable si te gusta este tipo de obras un poco inclasificables. Eso sí, ten en cuenta que son luego un motón de libros hasta llegar al final.