Ayer os comentaba que tenía una entrada sobre la RAM pero que al final la cambié por la de Sam Altman queriendo quedarse con nuestra RAM. Así que hoy retorno a ella.
Hace unos meses Microsoft anuncio que iba a mejorar Windows 11, pero más en sus tripas que en lo que se veía. Era una manera de responder a las críticas que estaba recibiendo por la acumulación de “mejoras” que consistían en añadir funciones de IA pero que a su ves generaban muchos problemas de consumo de RAM y de estabilidad. También empezó a estudiar medidas para reducir el consumo de RAM. Este último tema es muy importante en estos momentos dado el precio que tiene la RAM.
En la reciente actualización 26H2 de principios de octubre desplegó cambios para que el consumo de RAM no fuese tan alto o que no se notase tanto en los PCs con Windows 11. Tuve que esperar a que llegasen algunas actualizaciones secundarias para que esa prestaciones se activase en todos los equipos que suelo manejar. Y ahora tras casi dos semanas de pruebas con tres PCs puedo opinar sobre estos cambios.
Los PCs que he estado usando son tres:
- Portátil con procesador i5 de octava generación y 8 gigas de RAM
- Portátil con procesador i7 de undécima generación y 16 gigas de RAM
- Sobremesa con AMD Ryzen 9 y 32 gigas de RAM
Como la experiencia con algunos cambios de Microsoft no es muy positiva no le di mucha importancia a los cambios. Pero este mes además de ir a clase algunas mañanas, he estado por las tardes asistiendo a un seminario en la universidad. Allí uso el portátil con solo 8 gigas de RAM. Y una tarde empecé a abrir muchas pestañas del navegador (soy adicto a eso, ya lo he contado, el botón de abrir en nueva pestaña creo que es lo que más uso del interface de un navegador). Mientras tenía abiertos también tres clientes de IA, el Word, el PowerPoint, el lector de PDFs con varios documentos largos cargados. Y de momento que quedé pensando. Todavía no noto tirones ni retrasos. Mis experiencias anteriores eran que con todo lo que tenía abierto el PC habría llegado al 100% de consumo de RAM empezaría a paginar a disco e iría cada vez más lento. Pero en ese momento no notaba retrasos. He seguido el resto de tardes. Incluso aunque no necesitase abrir tantas cosas, las iba abriendo y el resultado siempre era positivo. Miré y tenía la actualización 26H2 instalada.
Con el portátil de 16 gigas la experiencia ha sido la misma. Se notaban menos los tirones y costaba más llevar el PC al límite, pero como me descuidase lanzando consultas a la IA y dejándolas abiertas y abriendo pestañas en los navegadores al final siempre terminaba notando lentitud y ahora no.
Dejo para el final lo que ha visto en el sobremesa con 32 gigas de RAM. Este es el equipo que uso normalmente en casa. Tengo muchas aplicaciones instaladas y es donde tengo acceso a todos los clientes y agentes de IA que usamos. Además lo empleo para programar y para probar esas aplicaciones así que es normal abrir máquinas virtuales, docks… para tratar de simular el entorno de pruebas.
A finales de septiembre empecé a trabajar en un programa para un cliente. Tenía que levantar tres docks, una máquina virtual, los agentes de IA que me ayudaban en la codificación y pruebas… además tengo abiertas unas 200 pestañas en varios navegadores. Y hubo varios momentos en las pruebas en que se agotaba la RAM. Así que me puse a limpiar el equipo de aplicaciones que no uso. Sobre todo porque muchas lanzaban librerías y aumentaban el consumo de RAM. Tras la limpieza no noté mucha mejora. Incluso después de la actualización 26H2 el panorama seguía igual. Así que tuve empezar a guarde las pestañas de los navegadores, cerrarlos y probar la aplicación sin ellos abiertos.
Pero hace 10 días entró otro parche de Windows 11. Y creo que con éste si que se activó la mejora de la RAM (esto de los parches incrementales de Windows a veces tiene estos efectos). Tras ese parche el consumo de RAM bajo entre un 30 a un 20%. La media es 25%. En este PC tengo instalado el PowetToys que traen una utilidad para tener una segunda barra en el escritorio donde poner indicadores del consumo de RAM, consumo de procesador, consumo de RAM de la gráfica… y siempre lo tengo a la vista. Ahora con todo lo que suelo usar cargado el consumo ha bajado un 30%. Cuando prueba aplicaciones complejas baja también el consumo, pero menos. Sin embargo desde el último parche en ningún momento se ha acercado el sistema a consumir el 100% de RAM. En el peor de los casos llega al 85%.
Como en este PC había guardado algunas capturas y estadísticas del Administrador de Tareas (cuando buscaba qué programas desinstalar para bajar el consumo de RAM) pude hacer alguna comparación con la situación actual. El cambio más grande es la RAM que consumen los navegadores (lo pongo en plural, ya que normalmente tengo abiertos el Chrome, el Edge, el Firefox y el Opera). Ahora su consumo era le tercera parte que antes. Pero en todos no solo en el Edge. También baja mucho el consumo del administrador de fichero (a veces tengo 4 o 5 instancias del mismo con varias pestañas en cada una).
Otra cosa que he notado es que bajan las fugas de RAM. Antes si cuando llegaba la hora del relax me ponía a jugar… iba notando que cada vez el consumo de RAM subía aunque cerrase los juegos… así que a veces reiniciaba para que todo fuese mejor. Ahora no pasa. Incluso sucede al revés. Si estoy un rato sin abrir nada nuevo haciendo algo sencillo (como por ejemplo escribir esta entrada) voy viendo como el consumo de RAM va bajando. Parece que en esas pausas Windows recupera RAM.
Resumiendo, que en mi caso en tres PCs con diferentes potencias la última actualización de Windows 11 si que parece cumplir su promese de reducir el consumo de RAM. Ahora a ver si lo que aparece en las versiones insider de poder editar el menú contextual llega pronto a producción que es algo que me gustaría mucho tener.