Hoy iba a hablar de RAM, pero desde otro de vista (aunque relacionado con esta situación) pero he visto esta entrevista de Sam Altam en el canal de YouTube Cheeky Pint y he cambiado de opinión.
El señor Altman opina que la memoria RAM donde mejor estaría es en sus centros de datos, no en nuestros PCs en nuestras casas y pequeñas empresas. Que correr modelos de IA en local es un desperdicio frente a la optimización centralizada. Pero claro el señor Altman olvida que su empresa nace en una economía de mercado. Y que aquí cada uno decide en qué gastarse el dinero, decide qué comprar y decide si quiere comprar RAM a pesar del precio disparatado que pagan por ella.
En un momento dado habla de la mano invisible del mercado: que si estuviese funcionando bien toda la RAM iría a ellos que pagan más. Pero si la mano invisible del mercado funcionase bien no estarían ya comprando RAM… sino que estarían con una mano delante y otra detrás totalmente arruinados. Cuando alguien paga por un buen mucho más de lo que va a obtener como retorno a ese inversión la mano invisible del mercado te pega una hostia que te deja en el sitio.
Las empresas de IA no sufrirán (o tardarán en notarlo) ese bofetón de realidad que se merecen porque como he dicho otras veces son estratégicas. La IA nos guste o no es la herramienta de la disputa entre estados por ello se mantendrá.
Independientemente de los anterior el señor Altman demuestra que es muy inútil: es necesario que haya RAM en los PCs domésticos (y en los servidores de empresas, en los teléfonos móviles, relojes). No querrá que nos comuniquemos con sus modelos mediante cartas escritas o tal vez con telegramas…
Además de que la RAM no se usa solo para correr modelos de IA en local. Se emplea para muchas más cosas y él no tiene la exclusiva de la RAM, aunque imagino que le gustaría: así se aseguraría que nadie mejorase sus modelos o bien idease otra forma de gestionar la IA e hiciese que la mano invisible del mercado se convirtiese en un puño.
Pero bueno, tal vez la cerveza se le había subido a la cabeza.