Como muchas veces al ver una noticia recuerdo alguna nota que tengo por ahí esperando pasarla a limpio y publicar una entrada sobre el asunto (en cuanto tenga algo de tiempo libre, voy a ver si automatizo esa parte de la creación de entradas). Eso me ha sucedido esta mañana al leer esta noticia en El Confidencial, sobre como hay muchas personas empleando la IA para que les guíe en los trámites con las Administraciones Públicas en España.
El periodista del Confidencial se centra en la duplicación de las llamadas “Carpetas Ciudadanas”. Una idea que no estaba mal, centralizar la información que tiene la Administración de un ciudadano y los trámites que éste puede hacer con la Administración en un solo punto. Con una primera identificación lo demás va ya integrado. El problema es que hay más de 1.000 carpetas ciudadanas creadas por diversas Administraciones Públicas. Así que hemos descentralizado a los centralizadores (podría ser el trabajo de una gran consultora).
Pero este problema existe en más ámbitos administrativos que no son las Carpetas Ciudadanas. Tengo ahora un par de familiares que están en bolsas de empleo público. Para darse de alta, usarlas, consultar vacantes, hacer trámites con ellas deben acceder a la “Sede Electrónica” de la correspondiente administración. La mayoría son ayuntamientos y organismos autonómicos. Una sede electrónica del Ayuntamiento de Villavieja del Río, debería ser idéntica a la de Villanueva del Río… pues no. Cada una tiene un diseño, una forma de hacer un trámite, los datos que pide, los pasos que hay que dar. Pero ya con los organismos autonómicos la cosa es de traca. Cada consejería con sus sistema. Y luego dentro de cada una de ellas, según el organismos sedes electrónicas totalmente diferentes…
Luego se preguntan el motivo por el cual muchas personas siguen prefiriendo ir en persona a la Administración a realizar sus trámites. Nosotros en la tienda hay días que todo lo qur recibimos son llamadas de clientes preguntando por errores de webs de la administración, por problemas con el programa Autofirma (otra cosa de la que me gustaría hablar en otra entrada, a ver si no lo olvido) avisos de navegadores web, actualizaciones de Java imposibles, diferencias entre CCAA, Diputaciones, Ayuntamientos… Si me estoy planteando poner una mesa solo de atención para colaborar en la configuración del PC o móvil para poder hacer trámites con las Administraciones Públicas con ellos.
Pero en mi caso (y esto me lleva a la idea que tenía apuntada para una entrada) reconozco que uso esto mucho. Una de las cosas que más me gusta de la IA es que me aclara mucho antes de realizar gestiones con las Administraciones. Me lleva al sitio, me resume… incluso a veces empieza ella la gestión y me deja solo el final para mi. Reconozco además que aquí los agentes son más eficaces que el simple chatbot. Yo no tengo tiempo ni conocimientos… pero lanzo la idea (seguro que hay ya varios equipos trabajando en ello) pero un agente de IA especializado en hacer trámites con la Administración Pública sería un negocio estupendo. En demasiadas ocasiones cuesta mucho saber qué se puede hacer o donde buscar o a qué Administración hay que dirigirse para hacer algo. Y un agente de IA es ideal: no se cansa, no se cabrea, no menta a ningún ser de averno… cada vez que observa esas webs públicas que no se sabe qué hay que pulsar ni porqué. El agente va tranquilo a su ritmo y te contesta ya con algo que puedes usar casi directamente.
Así que si tuviese que destacar un uso de la IA, el ayudarme a lidiar con las Administraciones Públicas para mí sería uno de los principales. Por ello la idea de usar una IA propia de la Administración para facilitar el acceso a los ciudadanos no me parece mala idea. Lo que no tengo claro es la implantación de la misma: acabaríamos como con las Carpetas Ciudadanas o las Sedes Electrónicas: muchas y todas diferentes.
Y se me olvidaba: algo parecido sucede cuando te enfrentas a algunos trámites en grandes empresas. Aquí tampoco tienen mucho que envidiar a las AAPP y la IA es también un recurso invaluable para poder sobrevivir a esas experiencias.