De un tiempo a esta parte venimos sufriendo en la tienda problemas con el envío y recepción de material. Muchas veces he comentado los problemas con el transporte, sobre todo retrasos en fechas que coinciden con campañas como el viernes negro. Pero hoy quiero comentar cosas también negras, pero que no solo pasan en viernes. Me refiero a problemas de seguridad y a delitos sucedidos en las recepciones y envíos de material.
Estos últimos dos meses hemos tenido varios casos que nos ha creado muchos problemas para poder cumplir nuestros compromisos con los clientes. Como siempre algunos casos que hemos sufrido:
- Entregas falsas: esto es ya un clásico, pero que a nosotros no nos había sucedido todavía (no por lo menos de esta forma). A finales del año teníamos pendiente de recibir un pedido de un proveedor. Venían piezas para montar dos pcs muy potentes y también para ampliar/mejorar otros pcs. Concretamente en ese pedido venían tres gráficas de gama alta, varios chips de ram, discos duros SSD y procesadores. Se trataba de un pedido de un importe elevado. Tenía que haber llegado un viernes, pero no apareció el transporte. Mi socio lo achaco a las fechas y como estábamos en plazo para la entrega se esperó al lunes. Pero conforme pasaba la mañana y no aparecían los paquetes, abrió incidencia en el SAT del mayorista. Pero no recibía respuesta, entonces tuvo que recurrir al comercial (la importancia de los buenos comerciales) y le pasó un aviso contando lo que nos sucedía. En cuestión de minutos el comercial nos informó que según el transporte el pedido estaba ya entregado. Mi socio pensó que el transporte se había equivocado de tienda. Algo que nos ha pasado en los dos sentidos: pedidos nuestros que terminan en otra tienda y pedidos de otra tienda que terminan en la nuestra.
Pero en la entrega que nos pasa el comercial no figuraba ningún nombre de tienda, solo el de un particular con un NIF, ni dirección ni nada. Así que no podíamos llamar al destinatario para pedir la devolución. El SAT del transporte del mayorista nos decía que estaba entregado el pedido. Le explicamos que el nombre de la persona que recibe el paquete no es nadie que esté en la tienda, que ese NIF no lo conocemos, que no consta lugar de de entrega.
Al final tuvimos que recurrir de nuevo al comercial. Esta fue el que contactó con el transporte y cuando vio el cariz de la situación y vio que su servicio de transporte había abierto una reclamación, nos preparó un nuevo pedido. Nos consiguió los mismos componentes con el mismo precio (algo complicado de lograr) y nos proporcionó una forma de pago aplazada sin gastos.
En un par de días teníamos ya el segundo pedido en la tienda. Del primer pedido nunca más supimos. Al cabo de 4 semanas el SAT del transporte del mayorista nos hizo un abono. Llamamos al comercial y aplicamos ese abono para cancelar el segundo pedido.
Menos mal que el comercial nos conocía y entendió nuestro problemas.
Por cierto que este problema lo estamos viendo en otros sectores. Hace unos meses saltó una noticia a la prensa con una red de reparto de telefonía móvil que tenían hasta los GPSs de las furgonetas trucados para que pareciese que hacían la entrega en el sitio correcto… pero se quedaban los envíos. Y uno de los detenidos era de un pueblo de al lado.
Aquí el problema que tenemos es que el precio que cobran muchas veces los transportistas es muy bajo, mientras que la mercancía que reparten tienen precios altos… y es una tentación muy alta. Y con la cadena de subcontratas a veces les costará hasta saber quién es el culpable de la desaparición de la mercancía. - Robos al transporte: otro clásico que si que nos ha pasado otras veces. Solo que ahora es más frecuente y pasa en más sitios. hace dos semanas esperábamos un pedido con un portátil, un par de tabletas y varios chips de memoria y discos duros SSD para hacer un par de reparaciones y de ampliaciones de PCs. El pedido debía llegar un lunes y no entraba. A primera hora de la tarde nos llaman directamente del transporte. Ese fin de semana entraron en su almacén, donde ya tenían nuestro pedido para repartir. Y los cacos que desactivaron las alarmas se dedicaron a abrir los paquetes y solo llevarse lo interesante. Nuestro pedido desapareció entero, pero cosas grandes y baratas como cartuchos de tinta o impresoras de gama baja se quedaron sin hurtar. Y estos casos hemos tenido más, tanto en almacén, como con robos en las furgonetas y camiones de reparto. Aquí menos mal que las empresas de transporte nos lo solucionaron pronto.
Hay temporadas en las que parece que todo sale mal y ahora llevamos unos meses así. Subidas de precio, falta de stock… y para algunas ventas que haces te roban el material y no te llega…