Hace unos días entran un par de jóvenes a la tienda. Como mucho de segundo de bachiller (en mi época diríamos COU) o primero de carrera. Nos preguntan si tenemos para dejarles un restaurador o pulidor de Cd-Roms o si se lo podemos vender.
Mi socio les dice que se trata de un accesorio que no tenemos en la tienda desde hace más de 15 años. Que antes se usaba mucho, pero que ahora que nadie emplea ya CDs será complicado de encontrar. Y les pregunta para qué lo querían emplear. Le contestan muy ufanos que están montando un equipo para retrogamer y algunos CDs con juegos retrogamer no se los lee la regrabador. Mi socio les dice que los CDs no parecen mucho retrogamer, a lo sumo juegos “clásicos”. En la tienda había otro cliente también jugador veterano y comentó que para él eran juegos en disquetes. Pero como siempre alguien te gana, entra otro cliente y dice que lo suyo son disquetes flexibles para ser un verdadero juego retro.
Cuando mi socio me lo contaba a mi no puede evitar seguir el chiste, para mí serían juegos en cinta o directamente en máquina recreativa que solo tiene un juego. Esto de ser algo retro depende mucho de la edad que cada uno tiene. Y en estos casos siempre recuerdo la tira de Dilbert donde discuten qué programador es más veterano.