Hay días en la tienda en los que debemos mirar al calendario para asegurarnos del día en que vivimos. Parece que el reloj se atrase y se adelante conforme vamos atendiendo a los clientes.
La semana pasada empezamos el día yendo a ver a una empresa. Resulta que un PC conectado a una máquina herramienta no funcionaba. El PC tenía instalado Windows 2000. Comprobamos que el disco duro (ATA) estaba roto. Tenían otro PC de la misma época en la fábrica que no usaban y aprovechamos el disco duro que era igual. Reinstalamos Windows 2000 limpio. Pero el problema era que teníamos que darle acceso remoto al técnico de la máquina herramienta para que instalase el software de control de la misma. Al final conseguimos conectar el PC a internet y localizamos una versión de TeamViewer que se podía instalar en Windows 2000. Tras unas cuantas horas viviendo en el pasado dejamos el problema resuelto.
Al acabar con este cliente nos llama otro cliente. Este con una subvención europea compró una solución en IA para automatizar algunos procesos de su empresa. Pero en la subvención solo entraba el desarrollo, todo lo que se requería para que corriese la automatización tenía que ponerlo él. Así que le configuramos un Ubuntu en un servidor VPS con una instancia de n8N corriendo en él. En las especificaciones le pedían también una API de OpenAI, que contratamos en nombre del cliente. Ahora que lo tenían todo montado parecía que algo estaba fallando. Tocaba volver al presente más cercano al futuro y revisar que es lo que no iba bien. Al final era un problema de la API…
Así que cuando por la tarde nada más abrir nos entra un PC con Windows 98 para reparar no nos extrañó lo más mínimo…
Como os decía en esos momentos uno no sabe en qué año está.