Llevo dos semanas que entre unas cosas (muchos presupuestos, presentaciones de nuevos proyectos…) y otras (preparando exámenes en la uni…) no tengo tiempo para publicar nada. Tengo una lista de libros para comentar enorme. Así que hoy voy a comentar el último que estuve leyendo: Wellness de Nathan Hill.
El fin de semana pasado estuve un par de días con unos achaques de salud que me hicieron guardar reposo. Así que miré la pila de libros pendientes y me llamó la atención éste. Tenía antes en la lista el primer libro de Nathan Hill: The Nix, pero al final me puse con su última novela Wellness.
El libro nos cuenta la historia de una pareja, desde que se conocen en su primer curso de la unversidad en Chicago, se enamoran, se convierten en pareja inseparable, se casan, tienen hijos… y por supuesto cuando pasan de los cuarenta aparecen grietas en su relación. Hasta aquí no deja de ser un argumento ya muy visto y leído. Pero he de reconocer que el autor es capaz de innovar con un argumento que parece muy explotado. Es capaz de hacer maravillas con una relación de pareja.
En la obra tenemos por una parte el concepto del amor a primera vista, del enamoramiento en la juventud. Frente a él aparece el problema de la “monotonía y el aburrimiento” de una larga vida en común de la pareja. Aquí no puedo evitar comentar la metáfora que usa uno de los personajes, cuando compara la vida conyugal con una pradera del medio oeste: infinita y siempre igual, hierba y tierra plano allá donde mires. A partir de esas dos ideas los personajes van moviéndose y la acción transcurre. La novela está estructurada con saltos en el tiempo. Como decía comienza en los primeros años 90 cuando los protagonistas primero se enamoran y luego se conocen. De ahí saltamos a la actualidad donde están enfrascados en la compra de una nueva vivienda “para toda la vida”. El escoger como será su nueva casa va mostrando diferencias entre ellos que hasta ese momento no habían visto tan claras.
Además de los saltos en el tiempo Nathan Hill va cambiando el punto de vista de la narración. Así tenemos capítulos donde es la mujer la que nos va contando lo que piensa y como encara el futuro de su matrimonio y como analiza el tiempo pasado. Al siguiente capítulo es su marido el que nos da sus puntos de vista. Es de destacar que los personajes se ven auténticos y que sus formas de ser aportan mucha credibilidad al relato.
Vemos como ante las dudas cada miembro de la pareja reacciona de formas diferentes. Hay crisis graciosas (inmarcesible el capítulo de la “infidelidad técnica y tecnológica” de la mujer, frente al tipo de porno digital que le gusta al esposo). Y luego en los secundarios si que hay algunos arquetipos. Pero que están ahí como una especie de contrapunto, para que no olvidemos el circo en el que algunos parece que vivan.
En los saltos temporales de la novela el autor también nos muestra la historia familiar de cada miembro de la pareja. Aquí parece que traté de preconfigurar su futuro según fue su pasado. Y a pesar de que mantiene esa tesis con lo que hacen los personajes, aquí discreparía con él… puede ser que los personajes se escapen a ese destino manifiesto y para mi (reconozco que soy un defensor justamente de ese enamoramiento que tienen los protagonistas en el primer capítulo) son capaces de actuar si tanto condicionante familiar.
El libro está muy bien escrito, una novela del matrimonio, del amor perfectamente incardinada en el paso de la sociedad analógica a la digita y a las redes sociales. Además del amor el tema que va impregnando toda la obra es justamente el que aparece en el título Wellness, que podríamos aquí verlo como el bienestar integral. El santo grial que tanta gente busca hoy en día: no solo la salud sino un estar bien consigo mismo y con los demás. Podemos ir viendo como la protagonista que trabaja ofreciendo esos servicios para lograr un bienestar integral es también víctima de él, cuando parece que no quiere un amor como el que tenía… sino trascender algo superior. En este idea del bienestar son muy interesantes las reflexiones sobre los placebos, la importancia de creer para pensar que estamos bien o mal… el autor aquí nos muestra como muchas veces no nos damos cuenta de lo que tenemos (o de lo que no tenemos y creemos que si lo poseemos) y nos ponemos a buscar un nivel de perfección o de parecer lo que no somos o no son (sin son otros) que nos lleva a buscar remedios en cualquier sitio.
Se trata de una novela larga de 600 páginas, pero se lee casi de tirón. La única crítica que le haría, sería justamente la longitud o tal más que eso la dedicación a algunos capítulos que podrían haber sido más cortos y haber dedicado más espacio a las historias centrales. Así el autor dedica muchas páginas para contarnos la historia familiar de los protagonistas y es un relato que podría ser mucho más corto. Igualmente explica como funcionan los algoritmos de búsqueda y de redes sociales con un estilo muy didáctico… pero que con su gran extensión chirrían un poco.
Resumiendo, una novela con muchas aristas que nos refleja el amor, el matrimonio, la maternidad, la búsqueda de la felicidad, la predestinación… con un lenguaje moderno y plenamente integrado en nuestros tiempos. Totalmente recomendable si te gustan las novelas