La crisis que azota los precios y los stocks de componentes básicos desde septiembre del año pasado no cesa. No solo no mejora… sino que empeora. A los problemas de la IA ahora tenemos que sumar los que están llegando por los combates entre EEUU e Irán que hacen que lleva sobre mojado en nuestra industria.
Esta mañana he estado leyendo un artículo en Igorslab que sintetiza y explica muy bien esta crisis y lo que la hace diferente a otras a las que nos hemos enfrentado antes. Sus argumentos (y los míos) son:
- El usuario final es el pagano y ganan los fabricantes y los grandes centros de datos.
- No es una crisis temporal o pasajera: es un cambio completo de paradigma. Los fabricantes de chips tienen una producción finita. Y en estos momentos los centros de datos y los sistemas IA le ofrecen un beneficio mucho más alto, tanto en margen como en importe. Igor lo explica muy bien. Si una oblea de chips se usa para gráficas de PCs domésticos, los ingresos pueden ser de entre 80.000 a 120.000 Euros. Si se usan para IA o centros de datos, el beneficio estaría entre 1.500.000 y 2.500.000 Euros. Es decir 20 veces mayor. Contra esto no se puede competir. Ni siquiera en la crisis de las criptomonedas el diferencial era tan alto.
- La respuesta de los clientes al final no hace más que agravar la situación: los clientes domésticos han dejado de comprar PCs nuevos e incluso de actualizar los actuales. A simple vista parece algo lógico, vamos a esperar que escampe. Pero aquí no veo cuando pueda escampar. Y el comprar mucho menos no hace más que alimentar el punto anterior. Menos ventas a canal minoristas, menos interés en desviar producción a ese canal y menos interés en ofrecer nuevos productos.
- El comprar menos PCs y menos actualizaciones lleva aparejada menos ventas de periféricos que no tienen apenas subidas: ratones, teclados, impresoras… así que el mercado minorista de otros productos también se contrae, aumentando el efecto anterior todavía más. Y pequeñas y medianas empresas de hardware o cerrarán o tratarán de pivotar para entrar en el segmento de centros de datos o de sistemas empresariales como forma de sobrevivir.
- Aumento del mercado de segunda mano: pero es una medida con fecha de caducidad. Puesto que se venden menos PCs nuevos, llegan menos PCs al mercado de segunda mano. Si que hay segunda mano, pero en equipos que vienen de empresas, y también aquí se ha notado muchísimo la subida de precios.
- Crece el consumo de suscripciones para jugar en la nube: si no puedo jugar en local porque mi gráfica ya tiene sus años, voy a moverme al juego en la nube. No es mala idea, pero también alimenta al enemigo que va a facturar más.
- Aumentan las ventas de consolas: aquí se nota menos el aumento de precio, así que volvemos a jugar con consolas. Es una solución válida para que el que usa el PC solo para jugar, pero no sirve si empleas el PC para otras tareas exigentes.
El tema es muy complicado. Nosotros llevamos desde Navidad sin vender apenas PCs nuevos para particulares. De momento las empresas si que siguen comprando. Pero aquí la cosa es clara, si tienes nuevos empleados o más trabajo, pues no hay más remedio. Y si los precios se los suben ya los repercutirán ellos a su vez en sus productos.
Ampliaciones de PCs potentes hemos hecho algunas, sobre todo esperando gráficas de gama media a precios razonables. Pero esto incluso está ya empezando a escasear. Cuando nos pregunta un cliente contestamos lo mismo: “Si necesitas más potencia en el PC, no te esperes, pues la cosa va a peor”.
Esto cada vez confirma más la tesis de mi socio: “Lo que buscan es que el PC configurado a medida y fácilmente actualizable sea una cosa del pasado. Fue bonito mientras existió.”