La incongruencia de la gente cada vez es mayor. Y es algo que cada vez va a más. Es cuestión de oír hablar a alguien y ver que hace justo lo contrario de lo que predica.
Con muchos clientes nos sucede eso de no dar buen ejemplo. Es algo que me llama mucho la atención cada vez que los escucho y luego veo la realidad. Hace un par de semanas tuvimos un caso así en la tienda.
Me contaba mi socio la suerte que había tenido un cliente (del que a su vez somos nosotros también clientes). Llamó a la tienda a finales de diciembre todo preocupado porque no había hecho nada para adaptarse al Verifactu. Mi socio le dijo que de momento se había suspendido, pero que no lo dejase estar ya que en en el año próximo entraría en vigor. Así que el cliente se desentendió del tema por mucho que mi socio le insistió en empezar pronto la adaptación para que en el años 2026 no le pasara lo mismo.
Antes de seguir hay que poneros en antecedentes sobre la actividad del cliente. En su trabajo usa muchos componentes que hasta hace pocos años estaban dominadas por marcas de prestigio europeas y japoneas. Pero en el último lustro se han introducido muchas marcas nuevas, primero coreanas y ahora chinas. El cliente brama contra la “inconsciencia” de sus clientes que usan estas nuevas marcas (que cuestan mucho menos que las que usaban antes) y abandonan las marcas reconocidas de toda la vida, que suelen ser las recomendadas por los fabricantes originales. Ahora ya puedo seguir.
Hace unas semanas llama a la tienda. Tiene problemas en la oficina para cerrar la facturación de enero. Mi socio va allí. Tenía dos problemas:
- No podía imprimir las facturas ni los albaranes. Mi socio se queda mirando la impresora que nos había comprado hacia un par de años, la abre y descubre cartuchos compatibles. Le dice que ya le avisó que esa impresora no se llevaba bien con los cartuchos compatibles, pero que dentro de los compatibles los hay mejores y peores y los que había montado eran totalmente desconocidos para nosotros. Por más limpiezas de cabezales que hicieses, la impresora no funcionaba. El cliente nos dice que la enviemos a garantía. Mi socio el dice que podemos probar, pero que primero hay que comprar cartuchos originales y luego esperar que el SAT no mire si hay tinta no compatible en los circuitos.
- El segundo problema lo tenía con el programa de facturación. Usaba la versión gratuita de un programa que desde hace más de una década ya es de pago. Y quería hacer algunos cambios y adaptaciones que esa versión no admitía. Aquí mi socio le indicó que debería comprar la versión original. De esta forma podría hacer esos cambios y por otro lado ya estaría preparado para el Verifactu.
Así que los que más despotrican de la irrupción de componentes orientales “no oficiales” en su negocio son los primeros que los adoptan en otros ámbitos de su negocio: no es forma de dar ejemplo. Pero es lo que tenemos.