Hace un par de meses tuvimos dos situaciones “curiosas” con dos clientes a los que les surgieron problemas de compatibilidad entre Microsoft y Apple. Y los casos tenían problemas opuestos.
El primer caso fue un cliente que decidió actualizar su portátil Apple a una versión más moderna con un procesador M4 y la última versión de MacOs. Se puso a importar los programas y tuvo dos problemas. Uno fue el sistema de VPN con el que accedía a los aplicativos de la empresa cuando estaba físicamente fuera. Pero bueno aquí teníamos una nueva versión que no nos costó actualizar y tema solucionado. Pero el otro encaja con el título de la entrada. En su momento el cliente compró un Office para Apple. Pero a este cliente no le gusta eso de pagar “algunas” suscripciones. Así que en lugar de comprar el Office con licencia por uso (el Office 365 o como quiera que lo hayan rebautizado en marketing de Microsoft) adquirió una licencia completa de Office 2019. Resulta que Apple ha descontinuado el soporte para ese Office con la combinación de procesador y versión de MacOs que traía el nuevo portátil. Pero por otro lado Microsoft también ha dejado de actualizar esa versión (por lo tanto eso de licencia “perpetua” como a veces las llaman no parece correcto). Así que entramos en un callejón sin salida. El cliente al final optó por comprar una versión “perpetua” del Office 2024. La instalamos y todo volvió a la normalidad.
El segundo caso fue diferente. Cliente con un portátil Apple de los últimos que todavía tenían micros de Intel. En su día adquirió para la empresa licencias de Office 365 con pago anual. Como cada usuario se puede instalar en 5 dispositivos, lo tenía en el fijo de la empresa que corre con Windows y en el portátil con MacOs. Le entran las últimas actualizaciones de Office y de repente en el MacOs deja de funcionar. Problemas de incompatibilidad entre la combinación del micro y el MacOs que ya no soportaban los últimos cambios de Office. Probamos a desinstalar las últimas actualizaciones de Office, pero algo quedó en el sistema que seguía mostrando la pantalla de error y el Office no arrancaba. Aquí el cliente está todavía pensando si actualiza el portátil a una versión con chip M que si le da compatibilidad completa con las últimas versiones de Office 365. Mientras está usando la suite ofimática de Microsoft desde el navegador.
Y esto nos pasa cada vez más. No solo Apple y Microsoft, sino con más combinaciones, tanto de hardware como de software. Hoy lo comentó, porque nos hizo gracia en la tienda. Las incidencias nos entraron con un día de diferencia. Y tengo algunas más de otras empresas que ya iré contando… pero esto de mezclar hardware y software de diferentes versiones cada vez nos marea más. En muchos casos son situaciones que pueden entrar en la obsolescencia programada, pero en otros no tanto.