Intel ha presentado dos nuevos micros de su serie Core Ultra 2xx K, ahora con el apellido Plus al final. A veces mataría a los de marketing, pero todos tienen que ganarse la vida. Se trata del Intel Core Ultra 250K Plus y el Intel Core Ultra 270 Plus.
Estos micros de Intel serán casi seguro los últimos procesadores para el socket LGA 1851. La próxima generación de procesadores de Intel vendrán para un socket nuevo.
En la imagen de arriba podemos ver un resumen de las características de estos micros y aquí una tabla con las mismas:
En estos micros Intel ha subido el número de procesadores tipo E (los de bajo consumo y un solo hilo) para mejorar en tareas que usen multinúcleo. También mantiene una cifra generosa de memoria cache y sube un poco las velocidades de los núcleos en general. Mejora la compatibilidad con memoria RAM, soportando CUDIMM 4R, lo que significa que con los chips adecuados podría alcanzar 128 gigas por chip (es un chiste, esto de que podamos montar 512 gigas de RAM en un PC “normal” cuando la RAM ahora está a precios estratosféricos… pero bueno es una puerta para ver si el lustro que viene siguen existiendo los PCs, que sepamos que podríamos disfrutar de equipos con grandes capacidades de RAM).
Intel presenta versiones K, que incluyen gráfica integrada y versiones KF que no traen gráfica y nos permiten ahorrar unos euros en el precio final.
Por las prueba vistas en varios testeadores de hardware tenemos aquí dos procesadores que pueden competir con sus contrapartes de AMD el 9600X y el 9700X bastante bien. Estos micros de Intel si se hubiesen lanzado hace un par de años hubiesen puesto mucho más interesante la guerra de los procesadores. En tareas serias rinden igual o mejor que los AMD. En juegos se acercan mucho, pero la diferencia de rendimiento es muy baja. A igualdad de potencia el consumo es casi el mismo. En los programas donde los Intel tienen mejor rendimiento, consumen más, pero eso es algo lógico.
Así que ahora mismo tenemos dos opciones a la hora de configurar PCs de gama media-alta en procesadores de Intel para no quedarnos solo con los AMD. Además Intel ha puesto unos precios muy atractivos (sobre todo el Core Ultra 5 250K Plus que se quedaría por los 200 Euros) que ha obligado a AMD a anunciar rebajas de precio en los Ryzen 5 9600X que no sé como se compaginarán con los anuncios de subidas de precio que también han hecho Intel y AMD.
En resumen, que Intel ha tardado dos años en encontrar la tecla para que sus Arrow Lake por fin tuviesen un rendimiento consistente y un precio de mercado… más vale tarde que nunca. Lo único malo es que si montamos uno de estos micros las placas base no admitirán nuevos micros de Intel en el futuro.