Llevo unos días que no aparezco por aquí. Un par de exámenes que se me han juntado mucho en la Universidad y alguna celebración familiar me han tenido liado. Vamos a ver si nos ponemos al día. Cuando os conté mi experiencia del primer año de regreso a la universidad comenté que había tenido un ataque de nostalgia. Echaba de menos los años 80 y parte de las experiencias de la juventud a las que tuve que renunciar por obligaciones imprevistas. Pero por fortuna no hay nada que no se pueda remediar. No podré volver a tener 20 años… pero si puedo ir un poco atrás en el tiempo.
Con el tema de la música y la literatura no hay problemas. Hace años, cuando envíe al reciclaje mis cintas de audio, ya procuré buscar versiones digitales de aquellos temas. Además ahora es sencillo ir buscando listas de música de años concretos en los servicios de streaming. Y los libros que leía en los 80 sigo teniéndolos todos en casa y este verano pasado ya estuve rememorando lecturas juveniles. Con las series de TV y las películas tenía ya muchas de esa época y ahora he aprovechado para completar con más. Además hay algunos servicios de streaming que han visto que hay mercado para esta nostalgia y estoy encontrando algunas perlas que pensaba que no iba a volver a ver, ya que costaba mucho encontrarlas en español en ningún sitio (como por ejemplo Apple TV emitiendo de nuevo Remington Steele). Con las series de TV me sucede una cosa que me cuesta de explicar por ejemplo a mis hijos. Estas Navidades encontré la primera temporada de Espacio 1999 (no es de los 80, sino de los 70…). Y lo que pasaba entonces es que como solo teníamos un canal de TV, si una serie empezaba a triunfar, lo normal era verla ya comenzada y los primeros episodios no los veías. O podía pasar que tuvieses algún evento y no pudieses ver el episodio de esa semana. Y no existía todavía el vídeo… así que ya no podías volver a verla. Pude por fin ver el primer episodio de Espacio 1999 y saber como empezaba su aventura.
Así que ahora hay días en los que me da la sensación que he dado un pequeño paso hacía mi pasado.
Entre las series de TV que he conseguido encontrar y que veía en esos años había dos de la BBC: Si Ministro y Si Primer Ministro. Con Si Primer Ministro me pasó en su día algo parecido a lo de Espacio 1999, que no había visto los primeros episodios. Así que hace unas semanas me puse a verlos acompañado por mi esposa. Cuando terminó el primer episodio, mi mujer me comentó que la serie había envejecido mal. Que el argumento no parecía ni disparatado ni humorístico. Que muchos políticos actuales: ministros, primeros ministros o presidentes y jefes de estado hacían cosas mucho más salvajes y nos parecía lo más normal del mundo.
Voy a resumir el argumento de ese primer capítulo de Si Primer Ministro. Un ministro que no es de los mejores del gabinete, por una serie de carambolas políticas termina rigiendo los destinos de Gran Bretaña. Al llegar al cargo va a ver las instalaciones militares desde donde se lanzan los misiles nucleares que usarían como represalia si hubiese un ataque de la URSS. Allí la lía, porque no entiende nada de lo que le explican. Al final saca la idea de que tienen pocos misiles y además malos. Que hay un plan para comprarle a USA nuevos misiles pero son caros. Que con las tropas convencionales en caso de un ataque preventivo de la URSS solo durarían 12 horas antes de ser arrollado en Alemania. Así que el nuevo Primer Ministro piensa que si vuelven a instaurar el servicio militar obligatorio reforzarían las fuerzas convencionales por poco dinero. Además así bajaría el para y podrían dar algo más de disciplina a la juventud británica. Un plan perfecto y redondo. A la vez el Primer Ministro tiene una crisis doméstica. Su esposa que trabaja fuera de casa no le prepara la comida y come solo bocadillos. Así que solicita que le pongan un cocinero. Sus asesores le dicen que con dinero público no pueden pagar un cocinero privado para él.
Al final el asesor más veterano va al despacho a ver si le quita de la cabeza la idea de instaurar otra vez la mili. Le comenta que en unos días irá de viaje a USA y será recibido por el Presidente norteamericano en la Casa Blanca. Pero que si no compra los misiles americanos, no verá al Presidente ni la Casa Blanca, que tiene dudas sobre si lo dejarán aterrizar allí. Y apra convencerlo del todo le dice que van a contratar a un cocinero pagándole de los fondos reservados. Ni que decir tiene que el Primer Ministro olvida su idea de la mili y decide volver a comprar los misiles americanos.
Y como decía mi mujer este argumento hoy no nos parece llamativo. Tenemos a un Presidente americano que insulta a los invitados a la Casa Blanca. A primeros ministros europeos que cuando llegan a la Casa Blanca tienen que esperar y esperar (Polonia). Luego está la nueva política de rearme de la UE, que parece una idea copiada del primer episodio de Si Primer Ministro. Además hoy en día no hay problemas en tener cocineros sirviendo a primeros ministros, si incluso salen en la TV contando los platos favoritos de nuestros políticos.
Así que mi duda es si las series envejecen mal o nosotros como sociedad hemos avanzado de forma harto extraña. Y me inclino más por los segundo. Parece que ya nada nos importa y los políticos han conseguido imponer un relativismo moral a la sociedad que les permite hacer casi lo que les da la gana.
Menos mal que otra de las series que he devuelto a la vida me ha dado esperanza, se trata de La Escoba Espacial. Una seria que hoy podría ser de actualidad: tenemos un universo dominado por una gran cabeza que piensa por todos y que da órdenes a través de una compleja burocracia, los protagonistas van con una nave espacial recogiendo la basura que los demás tiran al espacio, en la tripulación hay un humano transmutado con los mismos cromosomas masculinos que femeninos (así que no sabe qué es), otra humana que tienen un clon perfecto y son incapaces de distinguirse, un robot que trata de que lo reconozcan como uno más de la tripulación… parece totalmente actual.
Si puedes, hazte con “Doctor en Alaska”. Años 90, creo.
No la había visto en mi época, entonces la emitía en “la 2”.
Episodios cortos y muy frescos.
Uf, los 80… la mayoría de las series han envejecido FATAL, yo tuve hace años mi propio ataque de nostalgia y me dio por revisionar series que de nano me parecían la leche: Luz de Luna, el Halcón Callejero, el Coche Fantástico, El Gran Héroe Americano… penosas todas, no pude aguantar más de unos pocos capítulos de cada una…
Hablándolo con un amigo me decía que lo raro es que alguna haya envejecido bien…
Vamos a ver algunas que envejecen bien: Alf, Matrimonio con Hijos, Enredo, Allo Allo, Remington Steele… son algunas de las que yo ya tenía en mis bibliotecas y solemos verlas normalmente en casa
La casta politica hoy en dia hace lo que le da la gana cometiendo autenticos atropellos y la población lo ha tomado como lo normal.
Aqui en nuestro pais tenemos el cercano ejemplo del psicópata Sánchez