No somos diplomáticos
Ayer por correo me hacían unas cuantas preguntas, sobre las herramientas que usamos para montar Webs… pero luego derivamos a comentar cosas de clientes físicos, porque mi interlocutor o ha estado en una tienda o está trabajando en una.
La cuestión que nos planteaban es qué hacíamos cuando un cliente nos preguntaba por un periférico, un componente, un gadget y si parecía que el cliente ya lo tuviese porque lo había comprado en otro sitio, se lo habían regalado… Nuestro comunicante (por cierto pongo un enlace a su blog) decía que en cuanto se olía la situación siempre hablaba bien del componente, pefiérico… por el que preguntaba el cliente. Y nos preguntaba qué es lo que nosotros hacíamos.
Pues no hacemos lo mismo. Como digo en el título de la entrada, no somos nada diplomáticos. Pero además en un defecto que tenemos tanto mi socio como yo. Cuando alguien nos pide la opinión sobre un componente, periférico… si tenemos elementos para juzgar su desempeño lo decimos, ya sea para bien o para mal. Es decir no cambiamos la opinión porque pensemos que el cliente ya ha comprado el aparato o porque está pensando en comprarlo… somos así de brutos.
Pero además yo tengo ojeriza a los que vienen con alguno de nuestros clientes y cuando has hecho un presupuesto, el acompañante comienza a fardar de que tiene un sistema biprocesador con mucha ram, mucho disco… y mucho mejor que el que estamos presupuestando, y por supuesto más barato. Aquí me enciendo, no lo puedo evitar. Normalmente comienzo a preguntar por detalles concretos: modelo de placa, versión del chipset, modelo concreto del procesador… y empiezan las risas, porque en la mayoría de los casos lo que tiene el acompañante es un bicho viejo, descatalogado… y aquí hago sangre, lo siento; pero hago sangre porque ha comenzado él. Yo no voy por ahí preguntado a los que entran en la tiendan qué tienen, ni donde compran su informática, pero si entras a la tienda y comienzas a decir lo malos que somos… pues entonces salto.
Reconozco que por estos motivos perdemos ventas, pero nuestros clientes, saben que cuando nos preguntan siempre contestamos lo que honestamente pensamos, nunca nos gusta poner paños calientes.








